Un puñado de lunares, tono moreno de piel, una fina línea dibuja sus cejas, pestañas comunes, un labio inferior de lo más natural con un fino labio superior. Dientes rectos, y perfectamente ordenados, mandíbula sin definir. Orejas pequeñas con varios aros a cada lado, y una densa y larga melena negra. Le sigue un cuerpo relativamente ancho y curvoso.
Está sentada en la barra de un bar, con un viejo amigo. Viste un vaquero oscuro, unas botas y un abrigo marrón, se mantiene en la misma posición, casi sin pestañear.
Sin darse cuenta, en un breve instante, sus ojos se achinan, sus cejas ascienden, sus labios se curvan y del interior de su boca asoma una carcajada, que sale con fuerza hacia el exterior, y le acompañan tres o cuatro carcajadas más. Ha vuelto a reir.
Su conciencia se mira en un espejo como si fuera la única y principal responsable de tal acontecimiento...
LuZ.
domingo, 31 de marzo de 2013
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