domingo, 31 de marzo de 2013

Sin darse cuenta...

Un puñado de lunares, tono moreno de piel, una fina línea dibuja sus cejas, pestañas comunes, un labio inferior de lo más natural con un fino labio superior. Dientes rectos, y perfectamente ordenados, mandíbula sin definir. Orejas pequeñas con varios aros a cada lado, y una densa y larga melena negra. Le sigue un cuerpo relativamente ancho y curvoso.
Está sentada en la barra de un bar, con un viejo amigo. Viste un vaquero oscuro, unas botas y un abrigo marrón, se mantiene en la misma posición, casi sin pestañear.
Sin darse cuenta, en un breve instante, sus ojos se achinan, sus cejas ascienden, sus labios se curvan y del interior de su boca asoma una carcajada, que sale con fuerza hacia el exterior, y le acompañan tres o cuatro carcajadas más. Ha vuelto a reir.
Su conciencia se mira en un espejo como si fuera la única y principal responsable de tal acontecimiento...
LuZ.

No hay comentarios:

Publicar un comentario