martes, 6 de agosto de 2013

La sensación de sentir a ese caballero. Esa persona que entra sin hacer ruído, que viene para quedarse, para sostenerte cuando te caes y para reír contigo y elevarse cuando estás en el cielo. Ese caballero con el que bailas apoyada en su pecho, en los que sus abrazos son equiparables a dormir con 100 mantas en invierno, esos besos que son como tu postre favorito, esas sonrisas infitnitas... Esa persona que te mira, te mira y te remira, y nunca se cansa de mirarte. Pero eso sólo pasa cuando un hombre ama a una mujer.
Hablo desde la imaginación, sigo esperando a mi caballero.
Lo espero viviendo.
LuZ


1 comentario:

  1. Y llegará, lo sé, pero, como bien dices, espera viviendo, nunca vivas esperando.

    ResponderEliminar