El joven creo que solo tenía ganas de hablar, simplemente eso.
Me mantuve distante y fría como un cubito de hielo, mis contestaciones eran secas. Él, al contrario, se presentaba gracioso e intentando hacerme reir.
Y en el momento que nos quedamos solos me dice:
- Mucho daño te tuvieron que hacer en el pasado... Te hicieron ese daño que no cura.. Por eso eres así de fría y desconfiada.
No le dí importancia en el momento, pero hoy, echo la vista hacia atrás, a mi pasado, y veo a esas personas que me hicieron daño sin querer, sin darse cuenta, pero también veo a esas personas que me hicieron daño sabiendo lo que eso conllevaría.
Espero a esa persona que me haga creer...
LuZ.
Somos el resultado vivo de todo nuestro pasado. No podemos cambiar lo que somos, pero si moldear lo que seremos, te lo prometo.
ResponderEliminar