miércoles, 27 de marzo de 2013

Un GriTo...

Las manos como cubitos de hielo, el cielo gris, mis ojos ardiendo de rabia... dos suspiros... dos profundos e infinitos suspiros bastan para caer... caer desde una altura de véritgo como una gran piedra...
Necesito desatar esta ira... necesito deshacerme de este peso. Resoplo desganada, cojo una interminable bocanada de aire, y después de un segundo contenido, sale de mis entrañas un grito amargo y lleno de dolor.
Me arrodillo en el barro, apoyo mis manos en el suelo. Muevo ligeramente los dedos contra la tierra mojada. Sonrío, dibujo circulos constantes durante, al menos, dos minutos. Me levanto, sacudo mis manos, doy un paso hacia atrás y empiezo a caminar de vuelta a casa. Mi conciencia se sienta en un muro de piedra y aplaude, creo que empezamos a entendernos de nuevo... sé que no me dejará en paz hasta que pase esta gran página en el libro de mi vida. LuZ.

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. "No podemos arrancar una página del libro de nuestra vida, pero podemos arrojar todo el libro al fuego." (G. Sand)

    Sin ser tan dramático como la compañera de Chopin, solo diré que las páginas amargas están plagadas de secretos. El tiempo nos enseña muchas segundas lecturas cuando llega el momento adecuado. Por ahora lo importante, es seguir escribiendo en ese libro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi conciencia busca liberación, sólo necesita que pase esta gran página para poder colocar un gran peso, para que el aire no levante esa hoja. Supongo que con el tiempo, ella, se esforzará por releer esas páginas de las que tanto rehuye ahora... Tus palabras son vida, en el momento adecuado será más fácil volver hacia atrás para recordar...

      Eliminar